El Caldero Del Mar Menor: Origen, Receta Y Tradición Marinera Que Perdura del Hotel Los Narejos en Los Alcázares. Web Oficial.
El caldero del Mar Menor: origen, receta y tradición marinera que perdura
Un guiso con alma de mar
Hay platos que alimentan el cuerpo. Y hay otros que, además, alimentan la memoria. El caldero del Mar Menor pertenece a esta segunda categoría. Basta con probar una cucharada para viajar en el tiempo, a los días en los que los pescadores cocinaban lo que el mar les daba, en una olla sobre brasas, con paciencia, saber hacer y algo muy valioso: cariño.
Hoy, este guiso sigue siendo uno de los grandes emblemas de la gastronomía murciana, especialmente en zonas como Los Alcázares, San Javier o Cabo de Palos. Un clásico que resume a la perfección la esencia mediterránea: sabores intensos, ingredientes humildes y una forma de cocinar que respeta el origen.
El nacimiento del caldero: del mar a la mesa
El caldero nació en las barcas de los pescadores a finales del siglo XIX. Durante largas jornadas en el mar, los marineros aprovechaban los pescados que no se podían vender —como el mújol o la gallina— para preparar un caldo espeso y sabroso, al que más tarde añadían arroz. Todo ello se cocinaba en una olla de hierro, el famoso “caldero”, que acabaría dando nombre al plato. El objetivo era alimentar bien y sin desperdiciar nada, una filosofía que ha llegado hasta nuestros días y que forma parte del alma de la cocina tradicional murciana.
Receta tradicional del caldero murciano: sencilla, pero con carácter
La receta original no es complicada, pero exige mimo y buen producto. Se parte de un sofrito con ñoras, ajo, tomate y aceite de oliva, al que se añade agua y pescado de roca para hacer un fumet intenso. Ese caldo se cuela y se utiliza para cocer el arroz, que se sirve caldoso. Después llega el pescado, limpio y servido aparte acompañado de alioli. Dos tiempos, dos texturas, un mismo sabor a mar.
Un sabor que despierta recuerdos
Lo más especial del caldero no es solo su sabor, sino todo lo que representa. Es un plato que huele a salitre, que se come despacio, que reúne a las familias los fines de semana. En cada bocado hay una historia, un recuerdo de verano, una sobremesa que se alarga. Su textura melosa, el punto justo del arroz y la intensidad del caldo lo convierten en una experiencia única. Acompañado de un vino blanco fresco y con vistas al Mar Menor, el resultado es difícil de superar.
Dónde comer caldero en Los Alcázares
Si estás de visita en Los Alcázares, este plato es una parada obligatoria. Muchos restaurantes lo preparan bajo reserva, sobre todo en fines de semana o en fechas señaladas como Semana Santa. Pregunta siempre si se cocina al momento o si se sigue la receta tradicional. Merece la pena esperar por un buen caldero.
Una tradición marinera que se mantiene viva
Más que una receta, el caldero del Mar Menor es un símbolo cultural. Forma parte de las raíces de la región, de su identidad y de su relación con el mar. Y como sucede con los grandes platos tradicionales, no necesita reinventarse: solo respetarse, disfrutarse y compartirse.
Porque hay cosas que no pasan de moda. Y una olla humeante con arroz, caldo de pescado y alioli sigue siendo uno de los mayores lujos que puede ofrecer el Mediterráneo.